Bernard Tapie - El hombre que construyó y destruyó al Marsella
Bernard Tapie es una de las figuras más controvertidas en la historia del fútbol francés, y con razón. Aunque fue el gran artífice del proyecto que llevó al Olympique de Marsella a ganar la UEFA Champions League en 1993, aquel éxito estuvo manchado. Durante la etapa de Tapie como presidente del club se produjeron varios casos de corrupción y amaños de partidos.
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Esta es la historia de Bernard Tapie como presidente del Marsella y de su ascenso y caída compartidos.
El contexto
Tapie compró el Olympique de Marsella en un momento en que el club atravesaba una profunda crisis, tanto deportiva como económica. Lo más curioso es que Tapie no estaba interesado en el Marsella ni en el fútbol, pero convencido por el entonces alcalde de la ciudad, Gaston Defferre, decidió adquirir la institución en decadencia.Este magnate había amasado una fortuna comprando empresas en quiebra y devolviéndolas a la élite de sus respectivos sectores. Además, ya había tenido éxito en el deporte con el equipo ciclista francés La Vie Claire, por lo que, cuando se hizo con el control del Marsella en 1986, sabía cómo transformar proyectos en dificultades.
La misión era clara: crear un equipo capaz de ganar la Copa de Europa (el nombre que tenía entonces la actual Champions League). A pesar de la larga tradición futbolística de Francia, ningún club francés había ganado el trofeo más prestigioso del continente, por lo que el reto parecía enorme. En los años 80, el Marsella sufría, y el fútbol francés era conocido por vender talento más que por comprarlo, lo que no jugaba a favor de Tapie.
Pero el hombre tenía algunos ases bajo la manga.

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Jean-Pierre Papin (aquí con el Milan) jugó en el Marsella durante la era Tapie
Equipos llenos de estrellas y locura europea
Aunque Bernard Tapie tomó el control del club en 1986, no fue hasta 1988 cuando el Marsella ganó la liga por primera vez bajo su mandato. Fue el primer título liguero del club en 17 años, liderado por algunas de las incorporaciones más destacadas de Tapie hasta ese momento, como Jean-Pierre Papin, Karlheinz Förster y Klaus Allofs.Fue uno de los primeros millonarios en invertir grandes sumas de dinero para fichar jugadores de renombre, y el verano de 1989 -cuando decidió competir por la Copa de Europa- fue quizás el punto de inflexión. Tapie se lanzó con todo y fichó a algunos de los mejores talentos de Europa en aquella época, como Didier Deschamps, Enzo Francescoli y Chris Waddle, logrando otro título de liga.
De hecho, el club alcanzó las semifinales de la Copa de Europa esa temporada, pero perdió contra el Benfica por un gol marcado con la mano. Era mucho antes de la era del VAR, así que el gol fue válido, pero Tapie, furioso, juró: "Eso no volverá a pasarnos."
En 1991, sin embargo, el club alcanzó la final de la Copa de Europa frente al Estrella Roja de Belgrado, representante de la entonces Yugoslavia, pero perdió en la que quizá fue una de las mayores sorpresas en la historia del fútbol. En esa época, el Marsella ya estaba implicado en varias polémicas que aún no habían salido a la luz, y la frustración de aquella derrota llevó a Tapie a ir aún más lejos, con consecuencias desastrosas.
Éxito manchado
El Olympique de Marsella ganó la liga francesa de forma consecutiva entre 1988 y 1993 y finalmente conquistó la primera edición de la UEFA Champions League en 1993, derrotando a un magnífico AC Milan dirigido por Fabio Capello. Fue el primer club francés en ganar la competición, pero ese éxito acabaría teniendo una de las herencias más manchadas del fútbol moderno.En marzo de 1993, el Marsella eliminó al CSKA Moscú en la Champions League, pero el entrenador ruso, Gennady Kostylev, admitió más tarde en una entrevista que su equipo había sido sobornado por representantes del club francés.
"Recibí una llamada telefónica en el hotel del equipo en Marsella", dijo, "de una persona que afirmaba ser directivo del Marsella y que ofrecía dinero para perder el partido."
Hubo muchos casos similares a lo largo de los años, con el club presionando e incluso amenazando a los rivales para que cedieran los partidos. También se registraron casos de dopaje, con varios jugadores del Marsella consumiendo sustancias ilegales para mejorar su rendimiento, una combinación de prácticas que finalmente tuvo consecuencias en febrero de 1994.
El club fue declarado culpable de amaño de partidos y otros delitos, lo que llevó a su descenso a la segunda división del fútbol francés. Además, se le retiraron algunos títulos, y Bernard Tapie terminó en prisión por varios delitos, incluidos los cometidos durante su carrera política.
Consecuencias y conclusión
Es justo decir que Bernard Tapie es una figura infame en el mundo del fútbol francés. Marcó un precedente al mostrar cómo los empresarios podían transformar los clubes invirtiendo grandes sumas de dinero -una práctica que más tarde se volvería común- y llevó al Marsella a lo más alto, aunque con trampas y manipulaciones.Fue uno de los capítulos más oscuros de la historia del fútbol francés y la historia de una de las personalidades más controvertidas del deporte en el país.
