Cuatro selecciones que jugarán su primer Mundial de fútbol en 2026

Hoy llega el momento de poner en marcha el Mundial de fútbol 2026 y, como la mayoría sabe, el torneo será organizado por tres países: Estados Unidos, Canadá y México. Que tres países compartan la organización del Mundial es algo completamente nuevo, pero el formato del torneo no es el único aspecto histórico. Por primera vez, la competición se disputará con 48 equipos, lo que ha abierto la puerta a selecciones que normalmente tienen muchas dificultades para clasificarse para un Mundial. Esto significa que cuatro selecciones nacionales podrán vivir aquello con lo que sueña todo país futbolístico: mostrarse en el mayor escenario del fútbol mundial.

Banderas de Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán
Las cuatro selecciones que debutarán en un Mundial en los próximos días son Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán. Para algunas de ellas, el camino hasta aquí ha sido el resultado de muchos años de trabajo lento y metódico. Para otras, se trata de un logro más sorprendente, en el que un país pequeño ha conseguido de repente superar a naciones futbolísticas mucho más grandes. Lo que las cuatro tienen en común es que llegan al Mundial como grandes outsiders, pero también con la sensación de que ya han hecho historia antes incluso de disputar su primer partido.

Al mismo tiempo, por supuesto, estas selecciones no deben ser consideradas simples comparsas. En el fútbol internacional moderno, un equipo bien organizado, con una fuerte cohesión y algunos jugadores con talento individual, puede llegar lejos. La semifinal de Marruecos en el Mundial 2022 es un claro ejemplo de ello, pero las selecciones más pequeñas también han demostrado una y otra vez que pueden poner en problemas a las favoritas en el día adecuado.

Para estas debutantes, por tanto, el Mundial 2026 significa mucho más que una simple participación. Se trata de demostrar que la clasificación no fue un hecho aislado, de poner al país en el mapa futbolístico y de dar a una nueva generación de jugadores y aficionados algo sobre lo que construir. A continuación repasamos las cuatro selecciones que disputarán su primer Mundial de fútbol.

Garry Rodrigues
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Garry Rodrigues - uno de los jugadores más importantes de Cabo Verde

Cabo Verde

Cabo Verde es una de las debutantes más fascinantes del Mundial 2026. El archipiélago situado frente a la costa occidental de África tiene una población de poco más de medio millón de habitantes, pero en los últimos años se ha consolidado como una selección que ya no puede considerarse una sorpresa pasajera. Que Cabo Verde se clasifique para el Mundial por primera vez es histórico, pero tampoco llega completamente de la nada.

El equipo se clasificó ganando su grupo africano de clasificación por delante de Camerún, una nación con mucha más experiencia mundialista y una tradición futbolística más fuerte. Y eso también dice mucho sobre el desarrollo de Cabo Verde. Esta es una selección que se ha construido paso a paso, con una fuerte identidad colectiva y varios jugadores procedentes de la diáspora, muchos de los cuales tienen raíces caboverdianas a través de sus padres. Ya han rendido bien anteriormente en la Copa Africana de Naciones (AFCON), alcanzando por ejemplo los cuartos de final en 2024 (oficialmente era la edición de 2023, pero se disputó en enero de 2024), y la plaza mundialista parece el siguiente paso lógico en su desarrollo.

Los jugadores importantes a seguir son los veteranos Garry Rodrigues y Ryan Mendes, que aportan experiencia y filo ofensivo al equipo. Rodrigues tiene una larga carrera de clubes a sus espaldas, con pasos por Galatasaray y Olympiakos, entre otros, mientras que Mendes ha sido durante mucho tiempo un líder importante de la selección y también ha jugado en Lille y Nottingham Forest. A Cabo Verde quizá le falte una gran estrella mundial, pero cuenta con un equipo acostumbrado a jugar con una estructura clara, mucha energía y un fuerte espíritu colectivo.

Cabo Verde ha quedado encuadrada en el Grupo H junto a España, Arabia Saudí y Uruguay, y sobre el papel es claramente una outsider. Por supuesto, sería una gran sorpresa que llegara lejos en el torneo, pero ya ha demostrado que puede competir contra equipos más consolidados. Su mejor opción pasa por mantener los partidos cerrados, ser eficaz en las jugadas a balón parado y aprovechar las transiciones ofensivas. Avanzar desde el grupo es, evidentemente, una tarea muy difícil, pero no es irrealista si todo encaja.

Tahith Chong
Tahith Chong deberá estar a su mejor nivel si Curazao quiere tener éxito

Curazao

Curazao es quizá la debutante mundialista más espectacular de todas. La nación caribeña se convertirá en uno de los países más pequeños de la historia en disputar un Mundial de fútbol, lo que convierte su clasificación en un logro enorme. Tiene una población de apenas algo más de 150.000 habitantes, pero el equipo se ha beneficiado de su fuerte vínculo con el fútbol neerlandés.

Muchos de los jugadores tienen pasado en los Países Bajos o se formaron en clubes neerlandeses, y eso ha dado a Curazao una plantilla mucho más fuerte de lo que el tamaño del país haría suponer. La clasificación se aseguró tras una sólida campaña en Norteamérica y Centroamérica, en la que el equipo logró dejar atrás, entre otros, a Jamaica. Que Curazao pueda jugar ahora el Mundial es tanto un éxito deportivo como una enorme victoria simbólica para el fútbol de la isla.

El jugador más conocido probablemente sea Tahith Chong, formado anteriormente en la cantera del Manchester United (y que llegó a disputar cinco partidos de Premier League con el club) y ahora en el Sheffield United. Es un centrocampista ofensivo técnico y explosivo que será muy importante si Curazao quiere generar algo en ataque contra rivales más fuertes, y de hecho es el único jugador de la plantilla nacido en la isla de Curazao. Varios de los demás jugadores del equipo tienen experiencia en primeras divisiones europeas, así que no son solo una presencia exótica en el torneo.

Otro factor importante es el seleccionador Dick Advocaat. El conocido y experimentado neerlandés ha entrenado a una larga lista de clubes y selecciones nacionales, y su experiencia podría ser clave en un torneo en el que Curazao será casi siempre la selección menos favorita. Sabe cómo organizar un equipo, cerrar espacios y hacerles la vida difícil a las favoritas. Fue Advocaat quien llevó al equipo al Mundial, pero más tarde dimitió debido a los problemas de salud de su hija. Cuando su estado mejoró, sin embargo, regresó como seleccionador antes del torneo.

Curazao se enfrentará a Alemania, Costa de Marfil y Ecuador en el Grupo E, y necesitará mucho para avanzar desde el grupo. Aun así, su plantilla es lo bastante interesante como para no descartarla por completo en un partido concreto.

Jordania

Jordania lleva mucho tiempo siendo una selección estable en Asia, pero el Mundial 2026 será la primera vez que el país alcance la fase final de un campeonato del mundo. Es un logro enorme para el fútbol jordano y una clara muestra del desarrollo que ha tenido la selección nacional en los últimos años.

El gran aviso sobre su capacidad ya llegó en la Copa Asiática 2023, disputada a comienzos de 2024, donde Jordania llegó hasta la final y derrotó a Corea del Sur por 2-0 en semifinales. Es cierto que perdió la final contra Qatar, pero en aquel torneo demostró que podía competir con las mejores selecciones de Asia. Ese éxito fue seguido por una impresionante campaña de clasificación mundialista, en la que el equipo aseguró una plaza directa tras terminar segundo en su grupo de clasificación por detrás de Corea del Sur, por delante, entre otros, de Irak, que también se clasificó para este Mundial a través del play-off.

Jordania es un equipo que suele construir su juego sobre la disciplina, el trabajo duro y los ataques rápidos. Su gran estrella es Musa Al-Taamari, un jugador importante en su club francés, el Rennes, y la principal fuerza creativa del equipo. Tiene técnica, velocidad y capacidad para crear ocasiones incluso cuando Jordania no tiene mucho el balón. Si Jordania quiere amenazar a rivales más fuertes en el Mundial, gran parte de sus opciones girarán en torno a él.

El equipo ya ha demostrado que puede sorprender en grandes torneos, y los jugadores no llegan al Mundial solo para mirar y aprender. Jordania probablemente será outsider en la mayoría de sus partidos, pero es precisamente en ese papel donde puede sentirse cómoda.

Jordania ha quedado encuadrada en el Grupo J junto a la vigente campeona Argentina, además de Argelia y Austria. Sus opciones de avanzar son limitadas, pero Jordania es quizá la debutante que más claramente ha demostrado, en un gran torneo continental, que puede manejar la presión. Con un buen inicio y un Al-Taamari a su mejor nivel, puede convertirse en un rival incómodo para los demás equipos del grupo.

Eldor Shomurodov, Roma
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Eldor Shomurodov es la estrella ofensiva de Uzbekistán

Uzbekistán

Por último llegamos a Uzbekistán. Su debut mundialista no es solo histórico para el país, sino para toda Asia Central. El país se convertirá en la primera nación de Asia Central en disputar un Mundial de fútbol, lo que convierte esta clasificación en un momento enorme para el fútbol de toda la región. Uzbekistán llevaba mucho tiempo cerca de clasificarse, pero en campañas anteriores a menudo cayó en el último obstáculo. En 2026, por fin llegó el gran avance.

El equipo se clasificó a través de las eliminatorias asiáticas y aseguró su plaza tras una campaña fuerte y estable. Y en realidad no es casualidad que Uzbekistán lo haya conseguido finalmente. El país lleva mucho tiempo invirtiendo en el fútbol juvenil, y varias generaciones de jugadores han construido una selección técnicamente capaz, físicamente fuerte y bien organizada.

El jugador del que más se habla es Abdukodir Khusanov, el central que juega en el Manchester City desde enero de 2025, y que se ha convertido en el gran nombre del fútbol del país. Su velocidad, fuerza y madurez defensiva lo convierten en un jugador clave en el Mundial. Arriba está Eldor Shomurodov, capitán y máximo goleador histórico de la selección. Anteriormente disputó 61 partidos con la Roma y la pasada temporada terminó como máximo goleador compartido con Paul Onuachu en la Süper Lig turca tras marcar 22 goles con el Istanbul Basaksehir. Es el tipo de delantero que puede ser decisivo para Uzbekistán si el equipo necesita resolver partidos igualados.

En muchos aspectos, Uzbekistán parece la más completa de las debutantes. Tiene una base defensiva sólida, más calidad individual de la que muchos quizá imaginan y una cultura futbolística que lleva mucho tiempo en crecimiento. Al mismo tiempo, el Mundial representa un nivel completamente distinto al de la clasificación asiática, y queda por ver cómo gestionará el equipo el ritmo y la presión frente a los mejores rivales del mundo.

Jugará en el Grupo K junto a Portugal, Colombia y la RD Congo (también conocida como Congo-Kinshasa). Sus opciones de avanzar desde la fase de grupos siguen siendo bastante razonables. Derrotar a la RD Congo no es imposible para Uzbekistán, pero probablemente será un partido igualado y muy importante, e incluso si es poco probable que venza a Portugal o Colombia, todavía podría tener opciones de pasar como una de las ocho mejores terceras clasificadas.

Una oportunidad histórica para cuatro naciones futbolísticas

Es fácil centrarse en las favoritas en un Mundial, pero las debutantes suelen formar una gran parte del encanto del torneo. Para Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán, el Mundial 2026 ya es un hito alcanzado. Los cuatro países llegan al torneo con circunstancias distintas, pero con la misma sensación de fondo: han llegado a un lugar en el que nunca habían estado antes. Aunque ninguna de estas cuatro selecciones sea considerada candidata a levantar el trofeo, bien podrían crear algunos de los momentos más memorables del torneo.