De la turbulencia al triunfo: Italia, el Mundial 2006 y Calciopoli
En los años 90 y principios de los 2000, el fútbol italiano era uno de los dos mejores de Europa y sus clubes eran protagonistas en los torneos internacionales. A pesar de proclamarse campeona del mundo en 2006, el caso de amaño de partidos conocido como Calciopoli afectó profundamente (junto a otros factores) a los clubes italianos que, con algunas excepciones, no han logrado recuperar el nivel que tuvieron en su época dorada. Hoy revisamos la historia de ese momento agridulce en la historia del fútbol del país de la bota.
El comienzo
El 14 de mayo de 2006, la Juventus de Fabio Capello visitó el Stadio San Nicola para enfrentarse al Reggina, donde ganó 2-0 con goles de David Trezeguet y Alessandro Del Piero, y fue coronada nuevamente campeona de la Serie A (también había ganado la temporada 2004-05). O al menos, eso creían. Tras las celebraciones, gran parte de la plantilla de la Vecchia Signora se marchó con sus respectivas selecciones nacionales para preparar el Mundial de Alemania. De la Juve, Gianluigi Buffon, Fabio Cannavaro, Alessandro Del Piero, Mauro Camoranesi y Gianluca Zambrotta fueron convocados por Italia.El equipo dirigido por Marcelo Lippi decidió realizar una concentración en Suiza durante los días previos a la máxima competición del fútbol mundial. Allí disputaron dos partidos preparatorios, ambos acabados 1-1: primero contra Suiza en Ginebra y después contra Ucrania en Lausana. Los Azzurri no despertaban demasiado optimismo pese a contar con una plantilla llena de talento, calidad y experiencia al más alto nivel.
Pocos días antes del debut de Italia en el Mundial, se filtraron conversaciones entre Paolo Bergamo, responsable de designar a los árbitros en la Serie A, y varios directivos de clubes de la primera división italiana, entre ellos Gianluigi Paretto, jefe de los árbitros en aquel momento. Aunque en el momento de las filtraciones no había certezas de qué clubes estaban implicados, se sospechaba que Juventus y Milan estaban entre ellos. Esto supuso un duro golpe para la selección nacional, ya que varios de sus jugadores podían verse afectados por las sanciones que sus clubes podrían recibir. En este contexto de incertidumbre llegó Italia al Mundial -un tipo de adversidad que históricamente ha fortalecido a los Azzurri.
El Mundial 2006
Italia debutó el 12 de junio con una victoria por 2-0 ante Ghana, que aportó algo de tranquilidad al grupo. En su segundo partido empató 1-1 con Estados Unidos y luego venció 2-0 a la República Checa, lo que le permitió clasificarse primera en su grupo. Paralelamente, en Italia aparecían cada vez más detalles del polémico caso Calciopoli. La investigación tuvo acceso a llamadas telefónicas en las que Luciano Moggi y Antonio Giraudo, ambos directivos de la Juventus, hablaban con Paretto y Bergamo para conseguir árbitros favorables para los partidos decisivos de la Vecchia Signora.Mientras tanto, se descubrió que directivos de Milan, Fiorentina y Lazio también habían tenido contactos similares con las autoridades arbitrales. Además, se rumoreaba que Moggi tenía tal influencia que supuestamente presionó a Lippi para convocar a más jugadores de la Juventus. Mientras crecían estos rumores, el Mundial seguía su curso en Alemania y a Italia le tocaba enfrentarse a Australia en los octavos de final, en medio de la conmoción generada por las noticias que llegaban desde su país.
Un penalti de Francesco Totti en el quinto minuto del tiempo añadido de la segunda parte marcó la diferencia entre Italia y Australia, en un partido especialmente complicado para el equipo de Lippi. En los cuartos de final esperaba Ucrania, pero no representó un gran obstáculo: los Azzurri ganaron cómodamente 3-0 con un doblete de Luca Toni, acallando un poco las críticas que había dejado el partido ante Australia.
El 4 de julio, Italia se enfrentó a la anfitriona Alemania en semifinales, pero ese mismo día también se concluyó la investigación. Con las pruebas reunidas por jueces y fiscales, los tribunales de la Federación Italiana de Fútbol dictaron sentencia. La Juventus fue despojada de sus dos últimos scudetti (2004-05 y 2005-06) y descendida a la Serie B. La Fiorentina también fue enviada a la Serie B, mientras que Lazio y Milan permanecieron en la Serie A, aunque con sanciones de puntos. Los cuatro clubes recibieron además multas adicionales, y Juventus y Fiorentina comenzarían la Serie B con aún más penalizaciones. Cabe destacar que 13 de los 23 convocados por Lippi jugaban en uno de esos clubes.
Con esas noticias como telón de fondo, la semifinal se jugó en el Signal Iduna Park (antes llamado Westfalenstadion, estadio del Borussia Dortmund), un partido muy igualado y uno de los mejores del Mundial. Los 90 minutos reglamentarios terminaron 0-0 y el encuentro siguió en la prórroga hasta el minuto 119, cuando un córner lanzado por Del Piero dejó un rebote que cayó en los pies de Pirlo en el borde del área; este cedió el balón a Fabio Grosso, y el lateral izquierdo remató de primera para superar a Lehmann. Un par de minutos más tarde, Del Piero marcaría completando un gran contraataque italiano, aprovechando que toda Alemania se había volcado al ataque en busca del empate.

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Marco Materazzi
Las sanciones impuestas a los clubes fueron posteriormente reducidas, aunque la Juventus siguió jugando en la Serie B, lo que provocó la salida de jugadores como Vieira, Ibrahimovic, Thuram y Cannavaro. Otros, como Trezeguet, Del Piero, Buffon y Nedved, permanecieron para lograr el ascenso un año después.
