El ascenso y la caída del Dream Team de Johan Cruyff

Johan Cruyff es considerado el arquitecto de la estructura futbolística del FC Barcelona, y es fácil entender por qué. El neerlandés llegó en los años 70 como jugador y logró cambiar la mentalidad de un club con un profundo complejo de inferioridad respecto al Real Madrid. Además, Cruyff regresó como entrenador a finales de los años 80, renovó la institución e inauguró lo que, por aquel entonces, fue la época dorada del club.

Esta es la historia de cómo Johan Cruyff construyó el legendario equipo del Barcelona de los años 90, el Dream Team. Comencemos.

Johan Cruyff

Cruyff regresa a un club en crisis

Conviene recordar cuál era la situación del Barcelona en aquel momento. El club solo había ganado el título de liga una vez en los catorce años anteriores, lo que había provocado una crisis de identidad. Muchos entrenadores fueron y vinieron mientras el club probaba diferentes estilos, con resultados muy dispares.

A esto se sumaba una grave crisis financiera, con el club lastrado por una deuda considerable. Sin embargo, Cruyff no era ajeno a los grandes retos y regresó al club en 1988 como entrenador, después de haber triunfado en el Camp Nou como jugador durante los años 70. Empezó a cuestionar las prácticas establecidas, definió lo que se convertiría en la filosofía general del club y comenzó a hacer una limpieza en la plantilla para construir una nueva.

Aunque no ganó La Liga hasta 1991, tres años después de su llegada, el proyecto de Cruyff se desarrolló lenta y progresivamente. Esto podía apreciarse en su influencia sobre La Masia, la cantera del Barcelona. Dedicó mucho tiempo a los jóvenes jugadores y les inculcó la idea de que la capacidad técnica y la inteligencia futbolística eran más importantes que el físico.

Pep Guardiola, que acabaría convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes del Dream Team, ascendió desde las categorías inferiores gracias a esta filosofía.

En muchos sentidos, el Barcelona moderno quedó definido por lo que Cruyff hizo en aquella época, y el Dream Team demostró que sus métodos podían funcionar.

La construcción del Dream Team

Como ya se ha mencionado, el éxito no llegó de la noche a la mañana para el Barcelona de Johan Cruyff. Sin embargo, cada verano se producían pequeños cambios en la plantilla para dar forma al que acabaría siendo el equipo ideal del neerlandés.

Michael Laudrup
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El danés Michael Laudrup fue uno de los primeros fichajes de Cruyff
Ya hemos mencionado el ascenso de Guardiola desde La Masia unos años después de la llegada de Cruyff, pero también se produjo el fichaje del defensa central Ronald Koeman, un líder nato que acababa de ganar el triplete con el PSV Eindhoven y que, además, era excepcional en los lanzamientos de falta. Cruyff también incorporó al brillante pero rebelde búlgaro Hristo Stoichkov, que acabaría convirtiéndose en uno de los atacantes más importantes y en uno de los grandes iconos del Barcelona, así como al maestro danés del centro del campo Michael Laudrup, que aportó calidad, elegancia y visión de juego al equipo.

Cruyff también añadió a la plantilla a jugadores españoles como Txiki Begiristain, Miguel Ángel Nadal, Andoni Zubizarreta y Guillermo Amor. Curiosamente, Miguel Nadal es el tío de la leyenda del tenis Rafael Nadal.

La temporada 1993/94 también trajo al equipo al extraordinariamente talentoso delantero brasileño Romário, que añadió todavía más potencia ofensiva a lo que ya era uno de los mejores equipos del mundo en aquel momento. Aunque podía ser algo imprevisible, la primera temporada de Romário en el Camp Nou fue extraordinaria e hizo al equipo aún más competitivo.

El Barcelona conquista España y Europa

Entre 1991 y 1994, el Barcelona ganó La Liga cuatro veces consecutivas, además de la primera Copa de Europa de la historia del club en 1992, lo que convirtió a Cruyff en el entrenador más exitoso de la historia del club hasta aquel momento. Fue un periodo de dominio que el Barcelona nunca había disfrutado antes, y esos éxitos llegaron practicando un fútbol espectacular que marcaría a toda una generación.

Sin embargo, todo lo bueno llega a su fin...

El derrumbe del Dream Team

La caída del Dream Team se ha atribuido a muchas razones diferentes. El momento más recordado de su declive fue la derrota por 4-0 ante el AC Milan de Fabio Capello en la final de la UEFA Champions League 1993/94. Fue una derrota contundente, todavía más dolorosa después de que Cruyff afirmara públicamente antes del partido que el Barcelona era el mejor equipo.

Sin embargo, había más factores detrás. También circularon informaciones persistentes sobre el deterioro de la relación entre Cruyff y la directiva. La situación empeoró cuando el Barcelona no logró ganar ningún trofeo durante sus dos últimas temporadas, y Cruyff acabó siendo despedido en 1996.

En pocas palabras, se impuso una combinación de arrogancia y declive natural. Zubizarreta abandonó el club poco después de la final y Laudrup le siguió no mucho tiempo después, echando más sal en la herida al fichar por el gran rival, el Real Madrid. Romário pareció perder la motivación que había mostrado durante su primera temporada, mientras que Stoichkov, a pesar de su estrecha relación con Cruyff, se distanció temporalmente del entrenador y también abandonó el club.

Después de dos temporadas sin títulos, Cruyff fue despedido. Y aunque su prestigio entre los aficionados del Barcelona se mantuvo en gran medida intacto, no se puede negar que la forma en que se produjo su salida dejó un sabor amargo entre muchos seguidores.

El legado perdurable de Cruyff

El FC Barcelona y el fútbol en su conjunto no serían los mismos sin Johan Cruyff. El neerlandés redefinió muchos aspectos del juego, tanto como jugador como entrenador, y lo hizo con la audacia y la personalidad que lo caracterizaron durante toda su vida.

En muchos sentidos, el Dream Team fue una extensión de Cruyff como persona y como hombre de fútbol. También fue la última etapa en la que estuvo plenamente involucrado en la gestión diaria de un equipo y, quizá, la expresión más clara de su filosofía futbolística después de colgar las botas.

Además, la influencia de Cruyff pudo verse a lo largo de los éxitos del Barcelona en el siglo XXI, con Guardiola y otros al frente del equipo.

"Cruyff cambió mi vida y la de muchos jugadores", declaró Hristo Stoichkov en 2017, según informó Marca. "Me sacó de un país cerrado y comunista como Bulgaria para que pudiera venir a Cataluña y jugar en el Barcelona. Trabajaba a su manera. Dedicó muchas tardes a enseñarme las cosas que tenía que hacer sobre el terreno de juego."