El récord imbatible de goles de Just Fontaine en el Mundial de 1958
El Mundial de 1958 de Just Fontaine sigue siendo la mayor actuación goleadora individual en la historia del torneo. En aquel Mundial de Suecia, el delantero francés marcó nada menos que 13 goles, y lo hizo en solo seis partidos. Esta fantástica gesta es el récord de más goles marcados por un jugador en un solo Mundial, y el récord sigue vigente. Lo que hace que la actuación sea aún más notable es que Fontaine solo disputó una fase final de la Copa del Mundo durante su carrera, pero aun así abandonó Suecia con un récord que muchos delanteros de clase mundial no han logrado superar con el paso de los años.
Ahora vamos a repasar más de cerca todos los partidos de Francia y los goles que Fontaine marcó en ellos.
Francia contra Paraguay - 7-3
Fontaine tuvo un comienzo fulgurante en el partido inaugural de Francia, con un hat-trick contra Paraguay el 8 de junio de 1958. Fue un partido caótico, abierto y lleno de goles en Norrköping, y el ataque francés pareció de inmediato uno de los más peligrosos del torneo. Francia ganó el partido por 7-3 y Fontaine marcó tres de los siete goles, lo que le permitió situarse en la parte alta de la tabla de goleadores ya tras la primera ronda de partidos. Sus goles en el encuentro llegaron en los minutos 24, 30 y 67.El partido marcó el tono del torneo de Fontaine. No era solo un cazador de área que esperaba un tipo concreto de ocasión. Era rápido, directo, fuerte en sus movimientos y clínico cuando Francia salía hacia adelante. Con la inteligencia de juego y el control de Kopa por detrás, Fontaine tenía la base perfecta para disponer de ocasiones de gol. Paraguay no era un rival sencillo y más tarde empataría 3-3 contra Yugoslavia, entre otros resultados, pero el ataque francés lo desbordó.
Francia contra Yugoslavia - 2-3
El segundo partido de Francia en la fase de grupos, contra Yugoslavia el 11 de junio, fue su única derrota en esa fase. Fontaine marcó dos veces, pero Francia perdió igualmente por 3-2 en Västerås. Adelantó a Francia después de solo cuatro minutos y volvió a demostrar lo rápido que podía castigar a una defensa. Yugoslavia consiguió meterse de nuevo en el partido, y cuando Fontaine volvió a marcar al final del encuentro, pareció que quizá había salvado un punto para Francia. Pero Yugoslavia respondió casi de inmediato y ganó por 3-2.Incluso en la derrota, la importancia de Fontaine resultó evidente. Francia había marcado nueve goles en dos partidos, y él había anotado cinco de ellos. Su segundo gol contra Yugoslavia fue especialmente importante en el relato de su torneo, porque demostró que su récord no se basaba únicamente en un partido explosivo contra Paraguay. Marcaba en diferentes situaciones de partido: cuando Francia dominaba, cuando tenía que perseguir el resultado y cuando los rivales eran lo bastante fuertes como para hacerla retroceder.
Francia contra Escocia - 2-1
Francia necesitaba un buen resultado contra Escocia en su último partido de la fase de grupos para clasificarse, en un encuentro disputado en Örebro el 15 de junio. Fue un partido más cerrado y físico que el estreno contra Paraguay, y Francia terminó ganando por 2-1. Kopa marcó desde el punto de penalti y Fontaine añadió el segundo gol francés poco antes del descanso. Escocia recortó distancias por medio de Sammy Baird en la segunda parte, pero Francia resistió. El resultado significó que Francia ganó su grupo. Los franceses tenían los mismos puntos que Yugoslavia, pero quedaron por delante gracias a un mejor promedio de goles, que se utilizaba en este torneo para separar a los equipos empatados a puntos.El gol de Fontaine contra Escocia lo llevó a seis tantos en la fase de grupos. Solo eso habría bastado para ganar el título de máximo goleador en varios Mundiales, pero para Fontaine era apenas la mitad del camino. El partido contra Escocia también subrayó el valor de su regularidad. Ya había marcado contra los tres rivales del grupo: tres goles contra Paraguay, dos contra Yugoslavia y uno contra Escocia. Francia había marcado 11 goles en el grupo, y Fontaine había firmado más de la mitad él solo.
Francia contra Irlanda del Norte - 4-0
El cuarto de final de Francia contra Irlanda del Norte se disputó en Norrköping el 19 de junio. Irlanda del Norte ya había firmado un buen torneo al llegar a los ocho mejores, pero su historia terminó en cuartos de final porque Francia fue demasiado fuerte. Los franceses ganaron por 4-0, y esta vez Fontaine marcó dos de los goles. Maryan Wisniewski abrió el marcador, y después Fontaine anotó dos veces en la segunda parte para que Francia avanzara cómodamente a las semifinales.A esas alturas, Fontaine había marcado ocho goles en cuatro partidos. Su conexión con el resto del ataque francés funcionaba de forma excelente. La creatividad de Kopa, los movimientos de Piantoni y la voluntad ofensiva de Francia le proporcionaban ocasiones a Fontaine, pero su definición marcaba la diferencia entre un buen equipo y uno devastador. El partido contra Irlanda del Norte también mostró que Francia no solo era entretenida; empezaba a parecer una candidata seria a ganar el torneo. Una victoria por 4-0 en unos cuartos de final de un Mundial es un mensaje contundente, y Fontaine volvió a estar en el centro de la escena con sus dos goles.

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Un Pelé de 17 años hundió a la Francia de Fontaine en la semifinal
Brasil contra Francia - 5-2
La semifinal de Francia contra Brasil, el 24 de junio, fue uno de los partidos decisivos en la historia de los Mundiales. Reunía al delantero más prolífico del torneo y al equipo que pronto se convertiría en un símbolo de brillantez futbolística. Fontaine volvió a marcar e igualó para Francia después de que Vavá hubiera adelantado a Brasil. Durante un tramo, el marcador era de 1-1 y Francia estaba plenamente metida en el partido. Pero el encuentro cambió cuando el capitán francés Robert Jonquet sufrió una fractura de pierna en la primera mitad. En aquella época no se permitían sustituciones, por lo que Francia se vio obligada a continuar el partido con solo diez hombres.Tras aquel incidente, Brasil tomó el control del encuentro. Didi marcó, y después un tal Pelé, de 17 años, firmó una de las actuaciones más memorables de la primera parte de su carrera con un hat-trick en la segunda mitad. Brasil ganó por 5-2 y luego derrotó a Suecia en la final por el mismo marcador. Francia ya estaba fuera de la lucha por el título, pero Fontaine aun así había marcado contra los futuros campeones del mundo. Su gol contra Brasil lo llevó a nueve tantos en el torneo, una cifra ya extraordinaria, pero todavía iba a mejorarla.
Francia contra Alemania Occidental - 6-3
El último partido de Fontaine en el torneo fue el partido por el tercer puesto contra Alemania Occidental, vigente campeona del mundo, el 28 de junio en Gotemburgo. Si su récord ya parecía extraordinario, este encuentro lo convirtió en algo casi mítico. Francia ganó por 6-3 y Fontaine marcó cuatro goles. Raymond Kopa hizo uno de los tantos desde el punto de penalti e Yvon Douis añadió otro mientras Francia cerraba su torneo con una nueva exhibición ofensiva.Los cuatro goles contra Alemania Occidental llevaron a Fontaine de nueve a 13 tantos y le dieron un récord que ha sobrevivido a todos los Mundiales posteriores. También fue un final apropiado para el torneo de Francia. Los franceses habían perdido con claridad ante Brasil en semifinales, pero en lugar de quedarse sin energía en el partido por el tercer puesto, produjeron una de las grandes actuaciones ofensivas del torneo. Alemania Occidental era la vigente campeona del mundo, pero Fontaine la destrozó casi él solo.
Un récord que parece imbatible
Los 13 goles de Fontaine se repartieron entre todos los partidos que jugó Francia: tres contra Paraguay, dos contra Yugoslavia, uno contra Escocia, dos contra Irlanda del Norte, uno contra Brasil y cuatro contra Alemania Occidental. Marcó en la fase de grupos, en los cuartos de final, en las semifinales y en el partido por el tercer puesto. Francia terminó tercera, marcó 23 goles en seis partidos y Fontaine cerró el torneo con una media de más de dos goles por encuentro.El récord ha resistido porque requiere una combinación casi perfecta de circunstancias: un delantero en un estado de forma sensacional, un equipo que crea ocasiones en cada partido, un recorrido lo bastante largo en el torneo y suficientes encuentros abiertos para construir una enorme cosecha de goles. Los Mundiales modernos pueden ofrecer más partidos a algunos equipos, pero también implican un mayor desgaste físico, mientras que el fútbol actual cuenta con defensas más estructuradas y un mayor control táctico, lo que hace más difícil marcar goles. La actuación de Fontaine pertenece a otra época, pero eso también forma parte de su grandeza. Fue explosiva, improbable y quizá imposible de repetir.
Just Fontaine no ganó el Mundial en 1958. Francia ni siquiera llegó a la final. Pero su torneo ha permanecido en la memoria del fútbol más tiempo que muchas campañas campeonas. Seis partidos, 13 goles y un récord que sigue vigente: ningún jugador ha dominado jamás un solo Mundial como lo hizo Just Fontaine en Suecia.
