La vida y carrera de Juanito

El Real Madrid ha tenido muchas leyendas en el mundo del fútbol, pero Juanito quizá haya quedado un poco infravalorado por las nuevas generaciones. Sin embargo, su legado no puede subestimarse, ya que muy pocos jugadores han encarnado la esencia del "madridismo" como él, especialmente porque fue parte fundamental en la creación de la cultura de las remontadas dentro del club, conocidas en España como "la remontada".

Además, Juanito era simplemente un futbolista extraordinario. Hábil, talentoso y con una gran personalidad, fue un símbolo del Real Madrid a finales de los años 70 y durante la mayor parte de los 80, añadiendo una nueva capa de éxito a una época particular en la historia del club.

Esta es la vida y carrera de Juanito.

Estatua de Juanito en Fuengirola, donde nació
©
Estatua de Juanito en Fuengirola, donde nació

Los años 70

Aunque nació en Fuengirola, España, Juanito comenzó su carrera juvenil en el Atlético de Madrid, aunque una lesión en la tibia le impidió debutar profesionalmente con ellos. Más tarde firmó con el Burgos y debutó en 1973, llevando poco a poco al equipo a la Primera División y siendo nombrado Futbolista Español del Año durante la temporada 1975/76.

En el verano de 1977 fichó por el Real Madrid. Durante su presentación dijo: "Entrar en este club es como tocar el cielo. Prefiero al Real Madrid entre todos los clubes y a Madrid entre todas las ciudades." Algo que demostraría con sus acciones sobre el campo.

Real Madrid

Juanito pasó diez años en el Real Madrid, liderando al club hacia varios títulos de Liga y convirtiéndose en uno de sus grandes símbolos. También se transformó en el referente del espíritu de las remontadas, algo que va mucho más allá de lo que muchos pueden imaginar.

Según el New York Times en 2018, este era el "decálogo" de Juanito, que el Real Madrid ha utilizado durante años para remontar partidos difíciles:
  1. Desde el viaje de vuelta tras la derrota en la ida, hay que empezar a hablar de cómo aplastaréis al rival en la vuelta.
  2. Recordad a todos, cada día antes del partido, que vais a ganar (en aquel entonces había 15 días entre los partidos). En la época de Juanito, José Antonio Camacho se encargaba de escribirlo en la pizarra todos los días.
  3. Intimidar al rival en el túnel antes del partido. Míralos a los ojos y haz gestos amenazantes. La idea es que piensen que estás un poco loco.
  4. Ganar el sorteo y elegir sacar. El rival no debe tocar el balón al inicio del partido.
  5. La primera jugada debe terminar en el último tercio rival y debe parecer una ocasión. Es clave para meter al público en el partido desde el primer minuto.
  6. Cometer la primera falta del encuentro. Debe ser una falta fuerte (el árbitro rara vez expulsa a alguien en los primeros minutos).
  7. Hacer el primer disparo del partido - mejor aún si rebota con fuerza contra las vallas publicitarias detrás de la portería.
  8. Durante el descanso, salir al campo antes que el rival. Debes estar ya en el césped cuando ellos regresen de los vestuarios.
  9. Comprometerte a impedir que el rival cruce el centro del campo.
  10. Jugar con la máxima intensidad e involucrar al público en el partido.

Además, era un extremo explosivo, con mucho talento y capaz de auténticos momentos de genialidad. Sin embargo, también tenía un carácter difícil, lo que le llevó a enfrentamientos con jugadores, entrenadores y aficionados, tanto propios como rivales. De hecho, uno de sus últimos partidos con el Real Madrid terminó con su expulsión después de pisar la pierna de un adversario, un incidente que acabaría costándole su salida del club.

Juanito jugó en el Málaga al final de su carrera
©
Juanito jugó en el Málaga al final de su carrera

El final

Lamentablemente, la historia de Juanito no tuvo un final feliz. Tras dejar el Real Madrid, fichó por el Málaga, donde jugó dos temporadas y ayudó al club a regresar a la Primera División del fútbol español. Luego jugó un año más con Los Boliches antes de retirarse y comenzar su carrera como entrenador.

Empezó en el Mérida a comienzos de los años 90 y mostraba un gran potencial como técnico, soñando algún día con dirigir al Real Madrid. Tristemente, el 2 de abril de 1992, Juan Gómez González -su nombre completo- falleció en un accidente de tráfico a los 37 años, arrebatando repentinamente al fútbol español a una de sus mayores leyendas.

Juanito es recordado y celebrado hasta el día de hoy, y con razón. Carismático, extremadamente talentoso y profundamente comprometido con la camiseta del Madrid, se ha convertido en un símbolo de lo que representa el club y de lo que siempre debe aspirar a ser.

Si hay palabras que describen verdaderamente a Juanito, son las que dijo en una antigua entrevista:

"Desde mi fichaje por el Real Madrid me he sentido así, y sobre todo me he convertido en un verdadero madridista gracias a los aficionados y al cuerpo técnico. Soy madridista hasta la médula. Todos ellos me hicieron amar al equipo, a la ciudad de Madrid, a todo. Por los malentendidos dentro del equipo, y sobre todo por las relaciones que todas esas personas del Real Madrid tienen conmigo... No sé si soy realmente un 'símbolo del club', como muchos dicen, pero está claro que soy madridista hasta la médula."